Wednesday, July 6, 2011

Decálogo para la crítica en México

En un momento de frustración leyendo revistas mexicanas, me solté en Twitter a crear reglas para la crítica literaria mexicana. Para mi sorpresa, recibí muchas respuestas e interés, así que decidí subirlas al blog. Agradezco a Roberto Cruz Arzabal por compilarlas originalmente en Storify. Prometo desarrollarlas en un artículo hecho y derecho. Las primeras están restringidas a la reseña y después expando a la crítica (que no es lo mismo que la reseña).

1. El requisito mínimo para ser reseñista es dos libros publicados o carácter de experto en el tema. Asignar una reseña para un joven haga pininos o afile cuchillos es una irresponsabilidad editorial.

2. El reseñista debe hablar fundamentalmente del libro, no de sí mismo.

3. Aunque la reseña sea negativa, el reseñista sólo debe escribir sobre libros que recomendaría leer.

4. Ser sólo reseñista no lo vuelve a uno crítico. Para ser crítico se necesitan o varios libros, o doctorado, o los dos.

5. Los libros para las reglas anteriores no pueden ser ni recolecciones de reseñas ni de textitos para el periódico.

6. Un crítico debe tener una agenda activa de investigación, sea académica o personal. Sin investigación no se es crítico. El crítico que no investiga es un triste oportunista.

7. Si un crítico cumple con las reglas, es justo que los autores respondan con debate intelectual y no con injurias personales.

8. La crítica no es la expresión de opiniones o el comentario del texto, es poner al texto en sus redes de significación.

9. Por eso, un critico serio no sabe sólo de literatura. Lo estudia todo, sobre todo cuando el texto lo pide.

10. El crítico que piensa que su forma de crítica es la correcta y las demás no sirven es ignorante e imbécil.

Postdata. Si tienes un blog, no eres crítico. Es como llamar chef a alguien que cocina huevos en su casa.

3 comments:

Sonia Betancort said...

Jajajajaj divertido de leer... y un gran esfuerzo por encontrar una definición de un trabajo que entraña la difultad de compartir un amor con otros. Un abrazo!

Manuel Sánchez. said...

Considero bastante cuestionables los puntos 1 y 4, pues se oponen fuertemente al 6. La validez de una reseña o una crítica se fundamenta en la validez de un método de análisis y una argumentación fuerte, más que por una voz "validada" a través de la publicación, pues ésta no siempre es consecuencia de un buen trabajo. Creo que el mismo decálogo expuesto incumple con el punto 2: El que escriba y trate de escribir un decálogo, debe hacerlo sin partir de sí mismo.

Ignacio said...

El 1 y el 4 no se oponen en absoluto al 6. El 6 habla de un proyecto intelectual y el 1 y 4 de la publicación. Por eso importan los dos. No todo lo publicado es bueno, pero algo impublicable siempre es malo. La publicación no denota calidad, denota profesionalismo. Si uno no puede publicar como crítico literario, mejor dedicarse a otra cosa.