Saturday, June 12, 2010

Consideraciones sobre Perra Brava


Recién termino Perra Brava, de Orfa Alarcón, y estoy entusiasmado e impresionado. Llegué a la novela gracias al entusiasta respaldo de Cristina Rivera Garza, quien en su columna de Milenio la llamó "la narradora que he estado esperando por mucho tiempo". Aparte de que me encantó y me parece un libro de primerísima factura, existen un par de consideraciones sobre la novela, que me fue provocando conforme la leía.

1. En una tradición literaria de fuerte autoconsciencia lingüística (véase al indudablemente grande Daniel Sada, por ejemplo, o al maestro del lenguaje Yuri Herrera), Orfa Alarcón muestra, al igual que lo hace Ruy Xoconostle, el enorme valor literario del desenfado, de una escritura fresca y directa donde no se siente la necesidad ni de mostrar los tejidos ni de parecer pensado. El discurso de la protagonista, Fernanda, es rico sin ser impostado, literario sin ser deliberadamente estético.

2. Importante cubrir el hueco del personaje femenino en la literatura de la violencia. Es increíble en que en un país de sicarias, cómplices de secuestro, víctimas de violaciones y muchas otras cosas más, el sujeto literario sea tan tremendamente masculino. Fernanda rompe cánones de una manera mucho más original que la Reina del Sur de Pérez Reverte, no aspira a la iconicidad, sino a habitar su mundo.

3. Perra Brava es, en cierto sentido, una de las mejores novelas mexicanas recientes sobre el problema del deseo. El cuerpo es un protagonista en todos los niveles del libro: la sangre que asquea a la protagonista, el deseo por el hombre "mamado", el cuerpo que se toca sin saciar la lujuria...

4. La importancia de la frase contundente: "Yo me bebía la deliciosa noche y me comía un wey japonés de nacimiento, colombiano de ascendencia". Orfa Alarcón es una maestra de la frase que muestra e impacta, que no necesita declarar, que articula la poesía y la sordidez en su cadencia. La frase inicial es otro ejemplo grande: "Supe que con una mano podría matarme".

5. El novelista serio, como lo es Orfa Alarcón, tiene un olfato desarrollado para la cultura de su tiempo, y la aproximación de Perra brava a la música de Cartel de Santa es precisamente esto: una comprensión de su sordidez y su poesía, de su relevancia en el intento de sobrevivir los tiempos que corren.

6. Es fácil resbalar éticamente con los temas de Perra Brava y sin embargo Orfa Alarcón no lo hace. No hay explotación, ni amarillismo, ni glorificación. Simplemente la violencia presentada desnuda, en su impacto diario en la vida de Fernanda y en todo su poder destructivo.

7. Perra brava es una gran novela. Hay que leerla.

0 comments: